Martes 16 de Mayo 2017 hora 12:42 pm

Paul Gillman continúa sangrando por la herida luego que fuese cancelada su presentación en el Festival Rock en el Parque en Bogotá a raíz de los vínculos que posee con el gobierno chavista. El roquero y fundador de la mítica banda venezolana Arkangel ofreció sendas entrevistas al diario colombiano El Tiempo y a la revista Rolling Stone, donde entre otras cosas, se desmarcó de una supuesta amistad fraterna con el presidente de la República, Nicolás Maduro, pero por otro lado aseguró que no cantaría contra él y el gobierno que representa.

Aseveró además que en los medios exageran la situación de violencia que vive el país a raíz de las protestas que comenzaron a principios de abril. También sentenció que pese al rechazo de algunos “sectores radicales de la ultraderecha fascista latinoamericana” viajará al vecino país a finales de este mes para participar en el homenaje póstumo a Elkin Ramírez, miembro de la agrupación Kraken.

La medida de sacar a Gillman del Festival, que se llevará a cabo del 1 al 3 de julio de este año, respondió a una solicitud de Julio Correal, co-creador del evento, quien expuso que “no es ético ni seguro traer a un activista y militante de Maduro, cuando Venezuela está pasando por un momento tan difícil”.

A continuación presentamos un extracto de las entrevistas que concedió a ambos medios.

-¿Le había sucedido algo similar en su carrera?

-Esta es la primera vez en la historia del rock que un artista es expulsado de un festival por motivos políticos*. Quiero dejar claro que yo no iba a hablar de política, solo iba a cantar. He dado varios conciertos desde el 2002 hasta hoy en Colombia y jamás he dicho una sola palabra ni he intentado convencer a nadie de lo que pienso. Mucho menos lo iba a hacer delante de 100.000 personas. Sería un acto completamente irresponsable de mi parte porque la gente va a escuchar música, no discursos políticos.

¿Cual cree que haya sido la motivación de los organizadores del Festival para sacarlo de cartelera?

-Yo no culpo a la organización de Rock al Parque. La organización del festival fue aterrorizada por este señor Julio, que lideró todo este movimiento para que me sacaran; él también movió algunas fibras venezolanas que están un poco sensibles. De hecho, cuando me pongo a revisar quiénes dicen que yo no toque allá, son músicos a los que yo les di de comer, muchos durmieron en mi casa, los puse en mis programas, y los monté en los festivales. Yo no entiendo por qué hay un odio político, y muchos me dejaron de hablar.

¿Una de las críticas apunta a que usted se viste con trajes alusivos al nazismo?

-¿Cuántas veces ha tocado Motörhead en Colombia? ¿Le han dicho algo a Lemmy Kilmister? ¿Cuántas veces ha tocado Kiss en Colombia? ¿Las dos ‘S’ de Kiss no son las de la SS de Alemania? El hecho de que yo tenga hobbies como coleccionar uniformes militares, avioncitos para armar o figuras de acción de mis héroes de infancia, no quiere decir que sea fascista. Soy coleccionista de uniformes y nadie se tiene que meter con eso. Cada quien tiene sus gustos y sus locuras, y si de vez en cuando saco una chaqueta o algo alusivo a la segunda guerra Mundial, lo hago por colección.

¿Usted es amigo del presidente Maduro?

-Eso es mentira, no sé a quién se le ocurrió. Que yo sea seguidor de una causa política y que de vez en cuando me inviten a ciertos actos, aunque a la mayoría no voy porque tengo otras cosas que hacer, no quiere decir que seamos amigos. Nosotros tenemos un presidente que viene de una banda de rock pesado, que se llama Enigma. Por eso tiene tanta sensibilidad con respecto al rock. Esa es mi única relación con él. De resto no hablamos, ni voy a su casa ni nada. Él era guitarrista, ¿Voy a cantar en contra de los que me abrieron las puertas?, ¿En contra de los que me dieron el poder para darle a los músicos de rock, que estaban pisoteados, torturados y asesinados, una tarima digna y pagarles lo que merecen?, estaría yo loco. Yo no puedo cantar contra los que me están dando todas las cosas por las que cantaba.

¿Qué opina de la situación actual en su país?

-Hay gente loca en las calles, totalmente loca, enferma, fanática del odio, como este señor Julio, que representa lo que la oposición representa en Venezuela. Clasismo, racismo, una clase media alta odiando a las clases pobres porque ahora tienen vivienda y antes no tenían. “Los pacíficos manifestantes”, ¡un carajo!, le disparan a su propia gente a quemarropa y después le echan la culpa al gobierno. ¿A ustedes les dijeron que intentaron quemar un hospital materno infantil con 54 bebés adentro?, ¿Que un teatro fue quemado?, ¿Que han quemado una universidad?, ¿Que han quemado 154 autobuses de primera clase que necesitaba el pueblo?, ¿Voy a estar a favor de cuatro locos de la alta sociedad que quieren destruir a nuestra gente humilde y quitarnos todos los derechos que hemos ganado? No, ni loco, yo estoy del lado de la gente, y el tiempo me absolverá. En este momento a los chavistas se nos persigue igual que a los judíos cuando el fascismo nazi. Todo el tiempo nos amenazan de muerte. A veces no duermo, porque no sé si voy a despertar al día siguiente.

¿No tiene miedo de venir a Colombia para finales de mayo?

Tengo mi conciencia tranquila. Algunos enfermos dicen que tengo las manos llenas de sangre, pero nunca le he hecho daño a nadie. Lo único que he hecho es ayudar a las bandas. Voy a este concierto a dar todo el amor que Elkin Ramírez me transmitió. Quedé solo en la lucha por la integración de indoamérica. No voy a llevar guardaespaldas ni voy a ir armado. La coraza que me cubre es la coraza de la tranquilidad.

¿Qué crees que va a pasar en Venezuela?

-Hay gente de afuera que nos llama creyendo que aquí estamos en una guerra civil, y que nos estamos matando en las calles, eso es solamente en dos calles en el centro de Caracas, y de repente por ahí otra callecita en otra región, pero la publicidad y los medios son una cosa muy enferma, hacen creer afuera que nosotros estamos viviendo prácticamente en Vietnam, o no sé dónde, pero eso no es así. Esperamos que la oposición tenga la sensatez de sentarse a dialogar porque Nicolás Maduro les ha dicho 30 mil veces que lo hagan, y no quieren. El Papa dice que dialoguen y no quieren. Venezuela ahorita es el centro de la discordia, quieren al final quedarse con nuestros recursos, y para eso tiene que haber una guerra civil. A eso se está jugando en Venezuela para que entre las cenizas y el olor fétido de nuestros muertos vengan grandes transnacionales a quedarse con lo nuestro.

*En 2007 el cantautor español Alejandro Sanz no pudo dar un concierto en el Poliedro de Caracas por su posición crítica contra el gobierno de Hugo Chávez. Artistas venezolanos como Franco De Vita, Yordano y Ricardo Montaner tienen prohibido espacios como la Sala Ríos Reyna del Teatro Teresa Carreño

Por runrunes

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